Caramelos Campeonato y el nacimiento de una marca

Los primeros años de la Copa Mundial de la Fifa, se vieron como una oportunidad para generar comunicación y buena relación entre los países del viejo y el nuevo mundo. En 1930 sólo contaba con cuatro equipos europeos y nueve latinoamericanos; y en 1934, cuatro equipos extranjeros y trece europeos. Con el paso de los años, la comunicación y los avances tecnológicos, el fútbol profesional fue extendiéndose a todo el planeta logrando aquél magnetismo cultural que nos hace quedar de frente al televisor y compartir el evento en familia.

En aquellos años, el Campeonato Mundial de Fútbol se convirtió en un fenómeno global para grandes y chicos de todo el mundo, llegando a ser la oportunidad ideal para la difusión de nuevos productos que hoy son una gran fuente de memorabilia de aquella época. Replicando las colecciones de tarjetas intercambiables del béisbol estadounidense, distintas marcas a través del mundo cambiaron el objetivo de sus empresas para hacer algo nuevo y grande con los mundiales de fútbol. Los primeros álbumes sobre el mundial de fútbol aparecieron en Suiza 1954, donde cinco marcas alemanas crearon álbumes de cromos sobre su selección nacional. En 1958, sólo se editaron álbumes alusivos al campeón mundial de Suecia: el Brasil de Pelé.

Sin embargo, para Chile la historia no queda atrás. Cuando comenzaba la fiebre mundialera en nuestro país, Salomón “Don Salo” Melnick, era un propietario de confiterías en el centro de Santiago que estaban al borde de la quiebra, debido a una crisis en la industria del azúcar.
Utilizando la inteligencia del buen chileno, Salomón Melnick aprovechó la gran fiebre mundialera provocada por el mundial, y de su propio bolsillo produjo y lanzó el primer álbum de “figuritas” en la historia de nuestro país: “Caramelos Campeonato”.

Para este proyecto, Melnick contó con la ayuda de tres personajes del mundo del fútbol chileno y la publicidad para darle una mejor afinidad al álbum: Manuel Arriagada Pinto, futbolista; German Becker, en aquel entonces Director de la empresa Cóndor; Sergio Livingstone, ex-futbolista y seleccionado nacional, que fue quién promocionó el álbum a los distintos medios de comunicación

“Caramelos Campeonato” presentaba 268 figuritas coleccionables de los jugadores representantes a los 16 países participantes, los más populares de todo el mundo. El álbum, que se compraba junto a los dulces desde sus confiterías en San Diego, también tenía páginas dedicadas a las antiguas selecciones ganadoras del mundial de fútbol, una plana dedicada a Livingstone, Arriagada Pinto y Becker. También, contaba con una sección de premios para quién completaba el álbum, contando con premios entre bicicletas, motonetas y televisores hasta viajes al extranjero y cinco citronetas.

El éxito del álbum de cromos fue tan grande que fue replicado en cada Mundial de Fútbol, como en Copas América y, también fuera del deporte, en series de animación transmitidas por la televisión chilena. “Caramelos Campeonato” llevó a Don Salomón Melnick a su gran oportunidad comercial, puesto que dejó los confites por el mercado de productos de entretención y fundó Salo S.A., la empresa que en sus 48 años de vida entretuvo y dio pasatiempo a los jóvenes de nuestro país a través de las últimas grandes generaciones.

Por Francisco Soto Riquelme

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